El clásico cuento de Shakespeare de amantes marcados por un trágico destino se transforma en el embriagador ballet de Kenneth MacMillan. El florecer del amor juvenil está tan presente en el encuentro de Romeo y Julieta en el balcón como en sus últimos momentos, cuando se agarran desesperadamente a la vida en la tumba. La música evocadora de Prokofiev ambienta momentos románticos robados y enemistades mortales, y lleva al ballet a su conclusión trágica e inevitable.
La función dura aproximadamente 2 horas y 55 minutos, incluidos dos intermedios
